

Tentín — El pulpo que aprendió a respirar
El mar también necesita pausas. A veces, respirar es la forma más profunda de quedarse Imagina que el mar no está afuera, sino dentro de ti. Que cada ola es un recuerdo intentando volver a tu ritmo. Esta es la historia de Tentín , el pulpo que confundió el movimiento con la vida, y del silencio que le enseñó a escuchar su propia respiración. Respira tres veces. Lo que sigue no se lee: se siente. Hay momentos en los que moverse parece la única forma de existir. Tentín nadaba
15 oct






